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Área de Comunicación Institucional

Coordinadora: Mgter. Mariana Ortiz

Equipo de trabajo: Darío Torre, Laura Vigide, Chris Álvarez, Martín Zotelo

 

Esta Coordinación tiene como propósito el desarrollo de actividades conjuntas de gestión o de aplicación a través de sistemas eficientes de comunicación y vinculación, planear, organizar, ejecutar y controlar las actividades comunicacionales internas, intermedias, externas y de publicidad que involucren todas las audiencias de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y orientar el direccionamiento de los servicios de producción audiovisual ofrecidos a nivel interno y externo, con el fin de crear una imagen de la institución que sea coherente con sus propósitos y cumplir con las metas propuestas.

Funciones

  • Ejecutar el proyecto de comunicación institucional a través de instrumentos idóneos de difusión.
  • Difundir las actividades académicas, de gestión y cooperación, la realización de eventos y toda otra actividad que se desarrolle en el ámbito de la Facultad.
  • Coordinar las actividades tendientes al desarrollo y manejo de tecnologías de comunicación.
  • Participar activamente aportando conocimiento técnico e instrumental en toda actividad de la Facultad que implique relacionamiento con públicos diversos mediante cualquier canal o instrumento de comunicación elegido.

 

Algunos puntos de partida que orientan los lineamientos de trabajo 2022-2026

El equipo se propone la tarea de coordinar la comunicación institucional que tiene, entre muchas otras tareas, el desafío de rearticular las dimensiones que los contenidos, lenguajes y medios atendiendo a lo fragmentario, deshistorizado, descontextualizado y/o erróneo a nivel informativo que pueda circular en las relaciones sociales de la facultad.

Tomamos como punto de partida que el acceso a la información es un derecho humano indispensable para el ejercicio de la vida en toda sociedad que se pretenda democrática.

Intentar (re) organizar el tratamiento de la información que se va a poner en común en nuestra facultad exige suponer que las relaciones sociales en tanto que políticas y dinámicas, demandan resignificaciones periódicas. El tratamiento que de los datos hagamos debería ser abordado con la misma lógica. La era pospandemia y la inmersión que las pantallas promueve en nuestro modo de vida marcan, especialmente, un momento de la historia en el que comunicar excede la tarea de cuándo y cómo postear el flyer de alguna conferencia.

La comunicación de noticias debe tener en cuenta por cuáles flujos informativos circular qué datos y ello resulta de singularísima importancia porque la fragmentariedad informativa sumada a la replicación irreflexiva de mensajería y posteos -que carecen, la mayoría de las veces, de verificación de fuentes fidedignas- produce una sobreinformación imposible de administrar y comprender por cualquiera y que, simultáneamente, deriva en un ruido informativo que obstaculiza acceder a la información e inclusivo, en caso de ser necesario, hallar soluciones.

El ruido informativo se ha vuelto moneda corriente en la vida social y ello entorpece el desarrollo de estrategias, acciones y herramientas que posibiliten acceder a la información sobre un tema y/o actividad -mucho menos a su conocimiento- y/o la búsqueda de salidas a situaciones contingentes y/o al curso de los procedimientos administrativos que permitan dar soluciones de la forma más precisa y con la celeridad que la circunstancia demande. 

El esfuerzo por prevenir o interrumpir el ruido informativo, la desinformación, ya consolidada o en proceso de serlo, es una tarea necesariamente colaborativa y colectiva que involucra a quienes participamos de la vida de nuestra facultad: requiere al menos, de la sinergia y sincronía en acciones mediáticas precisas y planificadas desde los canales institucionales u oficiales -aquellos que gozan de esas relativas autonomías que mencionamos-  que no pueden administrarse como medios de uso privado sino que responden al derecho a la información pública y que, precisamente por ello, dependen de la institución: ya sea destinados a estudiantes, docentes, no docentes, egresades, comunidad educativa, autoridades.

Ese proceso de generación de ruido informativo cuya consecuencia ineludible concluye siendo la desinformación, tiende a tomar densidad y volumen en muy poco tiempo, horas o minutos, a partir de lo que podríamos identificar como superproducción de anuncios tempranos: la práctica irreflexiva de replicar mensajes, imágenes, capturas de pantallas, datos no corroborados, decires, rumores imprecisos, fragmentos de datos que nos llegan de manera azarosa, información errónea o descontextualizada. Donde incluso muchas veces, la veracidad de la información en endogámicamente mediática y no se cumple en la realidad física: esto es, por ejemplo, la creencia de que, porque algo lo leímos en tal o cual medio masivo de comunicación, verdaderamente sucedió o efectivamente tal afirmación fue dicha por alguien. La validación de lo que es representado mediáticamente se desambigua en el mundo físico, no en otras representaciones mediáticas: no necesariamente porque tal o cual canal de televisión lo difundió ha tenido que efectivamente ocurrir así.

 

 

 

 

 

 

Dependencias

  1. Área Espacio de Producción Audiovisual
  2. Área Protocolo

 

Contacto

Correo electrónico: comunicacionfcpuncu@gmail.com

Teléfonos: (54 - 261) 4135008 / 4135000 Int: 2052

Dirección: Subsuelo - Ala sur - Facultad de Ciencias Políticas y Sociales - Universidad Nacional de Cuyo. Centro Universitario, Ciudad de Mendoza, Mendoza.

 

Canal de Youtube de la FCPyS

Producción de contenidos audiovisuales

Producciones originales

Transmiciones en vivo

 

Normativas del Área de Comunicación Institucional

Imagen Institucional

Color institucional

Valores CMYK

  • C: 0
  • M: 55,42
  • Y: 89,78
  • K: 0

Valores RGB

  • R: 255
  • G: 138
  • B: 28

Valor HEX

FF8A1C