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Elecciones ATUNCu: de la reconstrucción gremial a la disputa por los derechos

imagen Elecciones ATUNCu: de la reconstrucción gremial a la disputa por los derechos

 

La Universidad Pública no se sostiene únicamente con presupuestos, edificios o autoridades: en el engranaje cotidiano están lxs trabajadorxs que garantizan su funcionamiento. En medio de un complejo panorama salarial y presupuestario a nivel nacional, la Asociación de Trabajadores Universitarios No Docentes de la Universidad Nacional de Cuyo (ATUNCu) celebró sus elecciones. Presentamos y compartimos el balance y las proyecciones de su reelecto Secretario General, Gustavo Timpano.

El pasado martes se llevaron a cabo las elecciones en la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de Cuyo (ATUNCu), el sindicato de base que nuclea al claustro nodocente. En una jornada democrática que superó el 90% de participación de un padrón de 420 afiliadxs habilitadxs aproximadamente, la Lista N°1 "100% NODOCENTE" del Movimiento Universitario Nodocente (MUN) se impuso por 269 votos a 104 (el 70% frente al 27%) sobre la Lista 2 "Frente de Unidad NODOCENTE". De esta manera, Gustavo Norberto Timpano, trabajador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, fue reelecto como Secretario General para conducir la Comisión Directiva durante el período 2026-2030.

Pero, para dimensionar qué implica este acto eleccionario, volvemos al principio: ¿qué es ATUNCu y qué rol cumple dentro de la vida universitaria? En nuestra casa de estudios, el personal nodocente (integrado por trabajadorxs administrativxs, de servicios, mantenimiento, producción, asistenciales, técnicxs y profesionales) comprende a cerca de 1500 personas distribuidas en las 12 unidades académicas, el Hospital Universitario, los 3 institutos y las 6 escuelas de nivel medio e inicial.

A pesar de ser un pilar indispensable para abrir las instituciones cada día, el claustro atravesó durante años un vacío de representación efectiva. Fue a partir de la organización autoconvocada en el MUN que en 2022 lograron la inscripción gremial por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación (Resolución 1024/22) y la personería N° 1951, constituyéndose formalmente como una asociación de primer grado para defender los derechos laborales, sociales y colectivos del sector bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 366/06.

A su vez, ninguna disputa gremial universitaria puede darse de manera aislada. Es aquí donde cobra importancia su articulación a nivel nacional dentro de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) y el Frente Gremial Universitario. Integrar de forma activa la Federación, aportando representantes al Consejo Directivo y a la Mesa Ejecutiva, es lo que permite que la voz de lxs nodocentes de Mendoza incida en las paritarias nacionales y en las medidas de fuerza conjuntas frente al desfinanciamiento educativo. Tras los comicios del martes, desde la propia FATUN celebraron el proceso en el marco de la democracia sindical, mientras que desde ATUNCu agradecieron el voto de confianza asumiendo "el compromiso y la responsabilidad de seguir trabajando en la defensa de los derechos de las y los trabajadores nodocentes".

Sin embargo, el inicio de este segundo mandato (cuyo primer ciclo formal, desde la inscripción gremial, cierra este 3 de noviembre) no se da en un escenario sencillo. En el último tiempo se han viralizado y expuesto las condiciones salariales de lxs docentes universitarixs (efectivxs, adjuntxs y auxiliares), pero ¿qué sabemos realmente de la realidad cotidiana y económica de lxs trabajadorxs nodocentes? El ajuste presupuestario, las decisiones salariales unilaterales del Gobierno Nacional y la falta de diálogo empujaron al sector a una crisis profunda y muchas veces invisibilizada. 

Tal como advierte Timpano, hoy la "garantía salarial" (una suma no remunerativa ni bonificable que no aporta a la jubilación, ni a la obra social) alcanza desde la categoría 7 (la más baja) hasta la 4, dejando afuera únicamente al tramo superior. Esto implica que el deterioro de los ingresos compromete a casi toda la pirámide escalafonaria, obligando a muchxs trabajadorxs a sumar un segundo o tercer empleo y al endeudamiento permanente para llegar a fin de mes.

A esto se suma una deuda histórica puertas adentro de la propia UNCuyo: el sindicato busca disputar el cumplimiento efectivo de las paritarias locales, los llamados a concursos y que los cargos vacantes dejen de utilizarse para hacer "economías presupuestarias".

Durante los primeros cuatro años, la gestión encabezada por Timpano se enfocó en saldar la reconstrucción institucional y patrimonial, logrando adquirir una sede propia en Olascoaga 1743 de la Sexta Sección, tejer una red de políticas sociales y reactivar la formación profesional mediante carreras como la Tecnicatura y la Licenciatura en Gestión Universitaria. Ahora, la meta para el ciclo 2026-2030 cambia de fase: "tener un sindicato no es solamente tener una sede o participar de las medidas de fuerza. Es contar con una herramienta colectiva para defender derechos, hacer respetar los acuerdos y transformar la realidad cotidiana de nuestros compañeros y compañeras".

Tras una reciente jornada de huelga y con tres nuevas medidas de paro sin asistencia a los lugares de trabajo ya pactadas para noviembre ante la falta de respuestas nacionales, la defensa de las condiciones laborales se vuelve indisociable del sostenimiento de la educación pública. A raíz de una serie de interrogantes que le planteamos sobre el balance de este primer período, el impacto cotidiano del desfinanciamiento y la relación con el gobierno universitario, Gustavo Timpano elaboró un documento detallado desglosado en seis ejes que lxs invitamos a leer a continuación.

Gustavo Timpano, secretario general de ATUNCU

Análisis la situación de las y los trabajadores Nodocentes, repaso de las experiencias de organización gremial y reflexión sobre los desafíos que vienen para el sector.