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Adolescencias y responsabilidad penal: un debate sobre derechos, cuidados e intervención profesional

Nuestra Facultad reunió a referentes del derecho, la psicología y el trabajo social para analizar la reforma penal juvenil y sus implicancias en Mendoza. El encuentro puso en discusión las respuestas punitivas y destacó la importancia de fortalecer las políticas de prevención, las redes comunitarias y la formación profesional.

imagen Adolescencias y responsabilidad penal: un debate sobre derechos, cuidados e intervención profesional

El viernes 11 de septiembre, nuestra Casa de Estudios fue sede del conversatorio “Adolescencias y los límites de la responsabilidad penal”. La actividad, realizada en el Aula Magna Mauricio López y transmitida por YouTube, convocó a estudiantes, docentes, profesionales, integrantes de organizaciones sociales y trabajadores del sistema de responsabilidad penal juvenil.

Con la moderación de Laura Ferreyra, participaron Milagros Noli, Daniela García Gargiulo, Hugo Ocaña, Eliana Lázaro y Ana Sosino. Desde sus distintas disciplinas y experiencias de trabajo, abordaron los alcances de la reforma y los desafíos que plantea para las instituciones que acompañan a niñas, niños y adolescentes.

Durante la apertura, las autoridades de la Facultad destacaron el papel de la universidad pública en los debates de la agenda social y en la construcción de políticas públicas que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de las infancias y sus familias.

Milagros Noli, directora de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, presentó una lectura crítica del nuevo régimen y del proyecto procesal provincial. Cuestionó sus fundamentos y advirtió sobre las tensiones que identificó con el enfoque de derechos humanos y la finalidad de la justicia penal juvenil. En ese marco, recuperó la importancia de “intervenir para no penar” y de sostener las herramientas de acompañamiento y justicia restaurativa.

Desde la salud mental, Daniela García Gargiulo puso el acento en la escucha de las infancias y en los efectos que producen los discursos centrados en el castigo. Destacó la necesidad de construir respuestas entre instituciones y disciplinas, capaces de alojar el malestar y acompañar las trayectorias de niñas, niños y adolescentes.

Hugo Ocaña, integrante de equipos interdisciplinarios de los Centros Preventivos de Adicciones, vinculó el debate con las condiciones sociales que limitan las oportunidades juveniles. Propuso fortalecer los lazos comunitarios, los espacios educativos y los proyectos que permitan construir expectativas de futuro.

Por su parte, la trabajadora social y docente Eliana Lázaro invitó a revisar los supuestos desde los cuales se interviene con las familias. Su exposición destacó la diversidad de las experiencias familiares, las desigualdades que las atraviesan y la necesidad de reconocer el cuidado como una responsabilidad compartida, que también compromete al Estado.

Ana Sosino, trabajadora social e integrante del espacio No a la Baja Mendoza, aportó una mirada desde el trabajo territorial. Señaló que “el Estado debiera llegar antes, no después” y reclamó fortalecer las políticas de protección y generar espacios donde las propias adolescencias puedan participar de los debates que las involucran.

El intercambio con el público incorporó preguntas sobre el trabajo interdisciplinario, los recursos disponibles, las responsabilidades profesionales y la formación del personal del sistema penal juvenil. Estas intervenciones pusieron de relieve la necesidad de acompañar a quienes trabajan cotidianamente con adolescentes y de sostener espacios de reflexión sobre sus prácticas.

En el cierre, Ferreyra propuso dar continuidad al encuentro mediante nuevas instancias de formación desde la Facultad, con énfasis en los aportes de las ciencias sociales a la prevención y la protección de derechos.

Desde la Facultad agradecemos a quienes compartieron sus conocimientos y experiencias, a docentes, profesionales, estudiantes de nuestra y otras unidades académicas, nodocentes, egresados y a todos quienes participaron de este encuentro. Seguimos fortaleciendo el debate público sobre las problemáticas que atraviesan a nuestra sociedad, con el compromiso de generar nuevos espacios de diálogo y formación que contribuyan a la protección de los derechos de las infancias y adolescencias.

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